LA FÁBRICA MALDITA

Esta leyenda hasta la actualidad algunos la recuerdan por las historias de padres a hijos o en pláticas donde se reunían para charlas y contar historias de terror, pero esta fue contada una y otra vez y quien la escucho procuraba no ir a donde aseguraban que pasan cosas extrañas y malignas.

En esta fábrica, donde se albergo una industria manufacturera y donde día a día llegaban cerca de 100 hombres del pueblo a laborar, esta industria laboro por mucho tiempo, hasta que un día terrorífico  llegó y por la negligencia del manejo de las maquinas que laboraban con gases tóxicos, produjo la muerte de la mayoría de ellos,  estos hechos fueron en la tarde como 5 o 6, nunca se supo a ciencia cierta cómo ocurrió, ya que todos los operadores eran expertos en el manejo de ellas.

La fábrica fue cerrada y nunca más volvió a operar, de ahí empezaron las consejas populares diciendo que nadie podía entrar y quien lo hiciera estarían entrando al infierno y con la consecuencia de no volver a salir.

Esta historia creció al suceder un caso de un par de niños, que por no obedecer a sus padres que les tenían prohibido acercarse a ese lugar, ya que era muy peligroso, pero al fin niños, la curiosidad y sobre todo las pláticas  relacionadas con ese lugar que oían constantemente aumento su curiosidad.

Pedrito y María, niños de 12 y 8 años de edad, jugaban un poco más retirados de su casa, donde su madre no podía verlos, estaban felices jugando a la pelota, pero al paso de un rato el niño que era más inquieto se quedo quieto mirando hacia la fábrica abandonada, parecía que el niño estaba hipnotizado mirando hasta que su hermanita le grito diciéndole que estaba esperando le mandara la pelota, el niño aventó la pelota sin entusiasmo y de pronto le dijo a su hermana

__Oye María y si vamos a la fábrica abandonada y entramos, a la mejor encontramos cosas importantes.

La niña abrió  los ojos y le dijo—Ni lo pienses, acuérdate lo que dicen de ese lugar y nuestros padres nos tienen prohíbo acercarnos a ella y si insistes te voy acusar con mi mama.

Ya lo sé, dijo Pedrito, pero mira María siempre jugamos lo mismo y yo ya me aburrí, veamos qué cosas extraordinarias suceden y así pasamos un día diferente, anda vamos

Mira Pedro, mejor sigamos jugando a la pelota y olvida esa tontería, pero Pedrito encamino sus pasos hacia la fábrica y la niña fue tras él, gritándole, te voy acusar y te pegaran por necio y desobediente.

Cuando estuvieron frente a la gran puerta vieja, vieron que esta estaba llena de sellos que decían Clausurado, muchos de ellos rotos pero otros que se veían que los acababan de poner,

Pedrito se agachó y vio por la rendija y dijo a su hermana –No se ve nada raro, tan solo basura y fierros viejos, mira por esta rendija que está más grande voy a entrar, tu espérame aquí no me voy a tardar, pero si ves que me tardo y grito corre avisar para que vengan ayudarme.

Ay Pedrito me da mucho miedo lo que vas hacer, no te atrevas a entrar—

El niño con destreza entro a la fabrica, gritándole a su hermana espérame María voy a ver qué encuentro.

Cuando Pedro estuvo dentro vio que las máquinas continuaban ahí que no  las habían quitado eran muy grandes y todas juntas una tras otra, con la imaginación de Pedrito y viendo todas esas ruinas su imaginación voló pensando en ser el héroe de ese lugar, mientras María agachada veía el espectáculo a medias ya que su hermanito tapaba lo que había frente de él. Lo veía con un palo o tubo en la mano peleando con él, María empezó a gritarle, Pedrito por favor regresa, no les diré a mis padres que los desobedeciste pero por favor regresa.  De pronto ya no lo vio y se quedo a unos metros de puerta esperando a que su hermano regresara, cuanto ni ella misma lo supo ya que se quedo dormida.

Entre sueños escucho los gritos de su padre que los llamaban ¡Niños donde están, contesten!

María se puso de pie y grito, es mi mamá y papá, se van a enojar con Pedrito, pero él tuvo la culpa por necio y empezó a gritar, Aquí mamá, aquí  papá, sus padres la vieron y se acercaron rápidamente, ¿Dónde está Pedrito?

La niña con lágrimas en los ojos y con su dedo mostro donde se había metido su hermano, ya que sabía que les esperaba una buena regañada y tal vez algunos golpes por haber desobedecido.

El padre dijo, pero como que se metió a la fabrica, la niña con miedo y con su cabeza aseguraba que si, el dijo que no se tardaba pero ya tiene mucho, yo me quede dormida esperando pero creo que ya tiene mucho tiempo adentro, ve por el papá a la mejor se atoro en algo y no puede salir.

El padre con miedo en su rostro, guardo silencio, su esposa lo miraba como diciéndole que esperas, nuestro hijo está en peligro.  La mujer grito de pronto, por favor ve por él, sácalo de ahí.  El hombre se asomo por donde el niño entró, solo empezó a gritar. ¿Hijo Pedrito, sal de ahí, no te voy a reprender, pero sal ya.  Su esposa le grita diciéndole, ¡entra, no seas cobarde!

El hombre con voz temblorosa dice a su esposa, –Cuando yo era niño y acompañado de mi palomilla, y al igual que mi hijo  por tantas historias de misterio que se contaban de este  lugar, todos entramos éramos como diez, todos entramos con júbilo, esperando encontrar cosas que podíamos ocupar para nuestros juegos pero lo que vimos y lo que paso, hasta la fecha sigue provocándome pesadillas, de todos los que entramos solo salimos dos, el hijo del señor de la tienda y yo de los demás jamás volvimos a saber de ellos.  Pero tienes razón, es mi hijo y voy a luchar contra demonios que se encuentran ahí.

El hombre le dice a su esposa, __Dame tu crucifijo, espero que me ayude contra lo que se encuentra ahí, esperen afuera por si necesito ayuda, después de decir esto, el hombre entro, la esposa se asomo  por la rendija y a su parecer no vio nada que fuera peligroso, no se ve nada malo que pueda ocultarse, la mujer y la niña se quedaron afuera esperando el regreso de su esposo y de su hijo.

Después de un pequeño lapso de tiempo, volvió asomarse y vio a su esposo y le dice, oye Juan mira ahí hay una cuerda ponla en tu cintura y la otra punta dámela a mí para que si necesitas que te jale yo lo hare..

Cuando el hombre volvió el rostro no era su marido era un ente horrible con colmillos sangrientos y la miraba furioso, estirando los brazos como queriéndola arrastrar hacia él.   Ella empezó a gritar, horrible bestia vete, aléjate de mi, que le has hecho a mi marido y a mi  hijo, la niña al acercarse a su madre y ver el horrible ser, grito llorando, el demoniaco ser se acercaba a ellas y la señora jalando a su hija se alejo de ahí, la señora vio que eran como las 5 de la tarde y en ese momento escucharon un alarido espeluznante de espanto el cual se escuchaba que se iba adentrando al fondo del edificio.

La señora siguió corriendo con el miedo reflejado en su rostro y jalando a la pequeña, la cual gritaba que no podían irse ya que su papa y su hermanito no habían salido aún.  Tú sigue corriendo y no mires atrás.

La niña le dijo a su mamá que lo que ella recordaba era que cuando estaba dormida escuchaba alaridos y gritos, risas feas y que lo que le había dado miedo era esa mano descarnada que quería jalarla hacia adentro.

Desde ese día no volvieron a ver a Juan y a Pedrito,  las historias que cuentan los que han logrado salir de ese lugar cuentan una historia terrorífica diferente, de modo que aquel edificio abandonado se convirtió en un lugar de horrores, cuentan que los obreros que murieron ahí, regresan y fabrican y hacen torturas diferentes para los vivos que entran.

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