EL PACTO CON EL DIABLO

En un lugar de Europa, se contó que había un viejito que se acercaba a los niños y les hablaba de las maravillas y del disfrute de los aquelarres de las brujas, y este viejito que no era otro que el diablo disfrazado, les decía que ahí las brujas hacían deliciosos manjares y dulces, sobre todo, y el muy labioso diablo convencía a los pequeños para que por las noches abandonaran sus camas y se reunieran con él, para el mismo llevarlos a tan fabulosas fiestas.

Muchos de esos niños le decían al viejillo, que ese era malo, que las brujas eran malas y que mataban a los niños o quien las interrumpía en sus fiestas macabras, pero el diablo, riendo y convertido en viejito les decía que eso era solo mentira, las brujas se divertían bailando y comiendo todo lo que ellas preparaban y que eran puros manjares.  Es más, pueden pedir de esos ricos alimentos y llevárselos a sus padres para que ellos también prueben esas exquisiteces.

Los niños que estaban interesados en asistir a esas fiestas, le dicen al anciano, pero no podemos salir ya que nuestros padres dejan las puestas y las ventanas muy bien cerradas  y no podemos salir.

El diablo les contesta, por eso no se preocupen, cuando ustedes dejen su cama a las 12 de la noche, podrán salir por las ventanas, de eso yo me encargo, ya verán cómo se van a divertir.

Y así lo hizo el falso viejito, con un ademán diabólico quito los cristales de las ventanas de las casas de los niños, los cuales salieron felices y se reunieron todos en el lugar pactado por el diablo y fueron llevados a la noche de aquelarre de las brujas, las cuales los recibieron entre risas y falsas atenciones, dándoles lo que el diablo les había dicho.  Pero cuando los niños se quedaron dormidos de tanta comida y dulces. Los desobedientes y golosos niños fueron llevados a los cazos que las brujas tenían dispuestas para poder cocinar y comer a todos esos niños.

Así que, al otro día, los pobres padres por más que buscaron a sus hijos jamás los encontraron ya que habían sido comidos por las brujas-

Algunos de los pocos niños que no asistieron a la fiesta de las brujas, dijeron que un viejito había sido el causante, ya que él los había invitado a ir a ese lugar.

Todas las personas que estaban escuchando, al unisonó dijeron, – No era ningún viejito, era el demonio disfrazado, para convencer a los niños.

Los padres de los niños desaparecidos jamás volvieron a verlos y solo les quedo el recuerdo de ellos.

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