¿QUE ES LA GUARDIA NACIONAL?

La Guardia Nacional o milicia cívica como se conocía desde el año de 1822, tiene sus orígenes formales como tal, desde el año de 1846, año en el cual México se encontraba en roces diplomáticos con los Estados Unidos, y ante el peligro de una inminente invasión, el presidente en turno JOSE MARIANO SALAS, decidió en su corto mandato, que se necesitaba una fuerza de ciudadanos élite, que pudiera apoyar a las fuerzas armadas del país, así como de que sirviera para apoyar en  el control social en caso de ser necesario, ante ello y dicha necesidad política y social, se promulgo el reglamento de la GUARDIA NACIONAL el 11 de septiembre de 1846 en el cual la milicia cívica bajo el control de los estados, ahora tendrían un solo mando, el ejecutivo.

El lema de orgullo era, “sostener la independencia, la libertad, la Constitución y las leyes de la Republica”.

Desde su formación, la GUARDIA NACIONAL se convirtió en el instrumento y herramienta miliciana bajo las órdenes del presidente, para contener y defender al gobierno de enemigos internos y externos que pudieran no solo poner en riesgo la soberanía nacional, sino la estabilidad del gobierno federal o el liberalismo a nivel nacional.

La GUARDIA NACIONAL tuvo dos importantes participaciones en la historia de nuestro país en el año de 1847, cumpliendo heroicamente en la batalla de Churubusco apoyadas por el Batallo de San Patricio conformado por irlandeses, y en la Batalla de Molino del Rey, donde fueron apoyados por los batallones libertad, Querétaro, mina y unión.

Después de que México firmara el tratado Guadalupe Hidalgo en el año de 1848, la guardia nacional se mantuvo como fuerza única que se mantenía en código rojo, para preservar el orden a nivel nacional, esto debido a los estragos de la guerra y la molestia social, debido a que México cedió a los Estados Unidos casi la mitad de su territorio.

La GUARDIA NACIONAL fue desarticulada por Antonio López de Santa Anna en 1853, sin embargo, fue retomada por el presidente Ignacio Commonfort, el cual hizo uso de la guardia cívica o Guardia Nacional para poder retomar el control social y control de las fuerzas militares, las cuales se encontraban polarizadas por diversas corrientes políticas, sin embargo, ante la diversidad de intereses políticos, los gobernantes aprovechando el vacío, ocuparon la GUARDIA NACIONAL para imponer su ideología dentro de sus propias regiones, situación que agravo la estabilidad social de nueva cuenta, hecho y circunstancia que orillo al presidente Commonfort a crear una nueva fuerza civil o GUARDIA NACIONAL de un poco más de 10 mil elementos, conformada principalmente por miembros del ejército regular y reclutados que permitieron una depuración parcial de las fuerzas armadas.

Durante el mandato de Benito Juárez, la GUARDIA NACIONAL jugo un papel importante, ya que, ante las molestias sociales por el aumento de impuestos, la GUARDIA NACIONAL sirvió para aplacar las revueltas sociales, amen que durante la invasión francesa, se convirtió en una fuerza auxiliar militarizada que velo indirectamente por su seguridad durante su huida, recayendo la responsabilidad de la defensa de la soberanía nacional, en diversas fuerzas civiles o regulares comandadas por diversos caudillos, entre los que se encontraban Porfirio Díaz.

Con el correr del tiempo, la GUARDIA NACIONAL tomo fuerza, sin embargo, tristemente solo sirvió como instrumento de control y represión de índole política y social, desapareciendo totalmente con la entrada en poder de Porfirio Díaz, el cual, aunque no la desapareció de forma constitucional, decidió restarle apoyo y concentrar las fuerzas militares en efectivos regulares y no así en milicianos o auxiliares militares, que con el correr del tiempo mantenían diferencias y quebrantamientos sociales y políticos.

En 1934 el presidente Lázaro Cárdenas intento volver a retomar la figura de la GUARDIA NACIONAL, sin embargo, la misma no prospero al ser absorbida en plenitud por las fuerzas armadas.

En 1997, en el gobierno priista de Ernesto Zedillo, el procurador Ignacio Morales Lechuga, propuso la implementación de una GUARDIA NACIONAL, sin embargo, su propuesta fue catalogada como retrograda y una intentona de centralizar la fuerza al gobierno federal.

Detalle, la milicia cívica, previo a la promulgación del reglamento de la GUARDIA NACIONAL el 11 de septiembre de 1846 sirvió como herramienta con la que contaban los estados de la república para hacer frente a la inseguridad, así como para mantener el orden público, sin embargo, al centralizarse la fuerza, los mandos y ordenes venían siempre de parte del ejecutivo de la nación y los comandantes que solo eran elegidos por la alta clase política.

Otro detalle importante de la GUARDIA NACIONAL era que, aunque inicialmente la convocatoria fue abierta, con el correr del tiempo se volvió obligatoria, al grado que, si un ciudadano mexicano no prestaba servicio en la GUARDIA NACIONAL perdía sus derechos como ciudadano mexicano.

La guardia nacional fue eliminada con el correr del tiempo, debido a que al tener el mando solo el ejecutivo o en su defecto ciertos nobles de la clase política, se perdió el concepto y la finalidad, provocando polarización y conflictos de control, todos ellos de carácter político que tocaba profundamente a la sociedad.

Ahora bien, EL PLAN NACIONAL DE PAZ Y SEGURIDAD 2018-2024, EN SU PUNTO 8 INCISO B, propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador, señala que, se propondrá la modificación de los términos de la fracción XV del artículo 76 constitucional a fin de conformar la Guardia Nacional como INSTRUMENTO PRIMORDIAL DEL EJECUTIVO FEDERAL

Así mismo, se señala que, los efectivos provendrán de las policías Militar y Naval, así como de la actual Policía Federal; se convocará a civiles y a elementos de tropa para que se integren a la formación de nuevos elementos.

Se agregará una formación académica y práctica en procedimientos policiales, derecho penal, derechos humanos, perspectiva de género, primeros auxilios, protección civil y otros conocimientos

necesarios para el buen desempeño de los elementos.

La Guardia Nacional quedará, pues, expresamente encargada de prevenir y combatir el delito en todo el territorio nacional y estará dotada de la disciplina, la jerarquía y el escalafón propios de las Fuerzas Armadas.

Con respecto a la coordinación señala que, a cada una de las 266 regiones en que se ha dividido el país, se destinarán otros tantos destacamentos de la Guardia Nacional para la prevención, investigación, detención y presentación de detenidos ante el Ministerio Público y aportación de las pruebas exigidas por la ley.

La designación del número de elementos, personal especializado y recursos de investigación e inteligencia se realizará en función del número de habitantes y considerando la incidencia delictiva y las proyecciones de criminalidad.

En cada una de esas regiones la coordinación general recaerá en la autoridad civil de más alto rango que asista a la reunión.

Las coordinaciones estarán formadas por un representante del Gobierno Federal (coordinador estatal) y uno de la Fiscalía General, el mando militar regional, autoridades locales y municipales, un ministerio público y personal acreditado de la Fiscalía de Derechos Humanos, así como miembros voluntarios de la sociedad civil y autoridades locales y municipales.

Con respecto al mando operativo, se señala que, el mismo estará a cargo de oficiales del Ejército Mexicano, y de la Armada de México, mismos que como sabemos estarán bajo las órdenes del secretario de defensa y de la armada de México, mismo que a su vez será seleccionado por el presidente.

Es decir, la alternativa propuesta en este presente que vive México, es centralizar la fuerza, no solo militar, sino la cívica, la cual por cierto, en todo momento mantendrá un control militar centralizado bajo las ordenes del presidente.

Un punto interesante de la GUARDIA NACIONAL propuesta, es que al estudiarla de fondo, la misma pone en riesgo las garantías individuales y contravienen diversos tratados internacionales de derechos humanos de los cuales México es parte, situación que ha provocado que la CNDH Y LA ONU-DH se pronuncien al respecto y argumenten que su implementación sera un error de grandes magnitudes.

Otro punto importante que se debe señalar, es el hecho de que al retomar la figura de la GUARDIA NACIONAL todo centralizado y militarizado, se disfraza la violación constitucional con respecto a que se debe restringir las labores de las fuerzas armadas en cuestión de labores de seguridad pública, por lo mismo, reformar el artículo la fracción XV del artículo 76 constitucional, se vulneran principios vitales para el respeto pleno de los derechos humanos plasmado en diversos tratados.

JESUS SOLANO GONZALEZ en una investigación que puede ser consultada en la BIBLIOTECA JURÍDICA DEL CENTRO DE INVESTIGACIONES JURÍDICAS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MEXICO, acertadamente señala que, la GUARDIA NACIONAL no tiene ninguna aplicación práctica en la actualidad, y que en ella intervienen ya sea a favor o en contra todas las corrientes ideológicas.

Bajo esa tesitura, concluyo, que a punto personal, considero que la GUARDIA NACIONAL puede ser una fuerza auxiliar de las fuerzas armadas eficiente en caso de riesgo de invasión, sin embargo, la historia muestra que, aunque sus intervenciones en pro de la defensa de la soberanía ante una invasión fueron excelentes y superiores a la fuerza regular, lo cierto es que, de igual forma su fuerza al ser centralizada en un solo mando y aplicada en labores de control social, termina siendo una herramienta de control de ideologías o vertientes políticas ajenas al gobierno en turno, situación que históricamente, culmina con polarización social y sangre.

Políticamente México vive una crisis que no se había visto desde hace más de 100 años, crisis radical que ha generado una polarización social ocasionada por la diversificación y fanatismo de ideologías políticas, por lo mismo, retomar una figura militar auxiliar, con conceptos militares y centralistas, todo ello sin reglamentar sus facultades y obligaciones, es un riesgo no solo institucional y político, sino social.

Ojo, la historia debe servir para aprender, no debe repetirse, pero, sobre todo, no se debe buscar ocupar vacíos legales e históricos, para controlar o beneficiarse…

La GUARDIA NACIONAL es un ente que es servil en caso de existir riesgo de invasión o de una crisis que ponga en riesgo la soberanía, sin embargo, hoy en día se esta confundiendo la finalidad de dicha figura miliciana asi como el termino de soberanía, con ideologías políticas, y eso querido lector, es como lo marca la historia, un error.

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